Riesgo y cartera

Correlación en inversión: qué es y cómo interpretarla

La correlación mide cuánto se mueven juntos los rendimientos de dos activos, en una escala de −1 (opuestos) a 0 (sin relación) y +1 (al unísono).

Qué indica la correlación

La correlación es un estadístico que resume cómo se mueven dos series una respecto a la otra. Un coeficiente de +1 indica que se mueven perfectamente al unísono; 0, que no hay una relación lineal consistente; −1, que una sube exactamente cuando la otra baja. La mayoría de pares de activos están en algún punto intermedio: dos grandes bancos pueden mostrar 0,8, mientras que las acciones y el oro han estado a menudo cerca de cero.

Para el inversor importa porque determina cuánto reduce de verdad el riesgo tener varios activos. Diez activos muy correlacionados entre sí no son mucho más seguros que uno solo.

Cómo se calcula

La medida habitual es el coeficiente de correlación de Pearson de los rendimientos de ambos activos en los mismos periodos:

ρ(X, Y) = Cov(X, Y) ÷ (σX × σY)
R²      = ρ²   (varianza explicada en un ajuste lineal simple)

Usa siempre rendimientos —variaciones porcentuales diarias o semanales—, no niveles de precio. Dos activos sin relación que casualmente suben a la vez mostrarán precios muy correlacionados solo porque ambas líneas van hacia arriba, aunque sus rendimientos no tengan nada que ver. La matriz de correlación del sitio trabaja con rendimientos en la ventana que elijas.

Cómo interpretarla, con un ejemplo

Supón que Bitcoin y Ethereum tienen una correlación de 0,85 en el último año, y Bitcoin y el oro, de 0,10. Añadir Ethereum a una posición en Bitcoin diversifica muy poco: la mayoría de días se mueven juntos. Añadir oro cambia mucho más el comportamiento de la cartera.

Elevar el coeficiente al cuadrado da una idea de su fuerza: una correlación de 0,5 significa que solo en torno al 25 % (0,5²) de la varianza de un activo coincide con la del otro, así que 0,5 es más débil de lo que parece. Una correlación de 0,9 equivale al 81 %.

Limitaciones y errores frecuentes

Correlación no implica causalidad, y solo capta relaciones lineales. Además es inestable: las correlaciones medidas en épocas tranquilas pueden dispararse hacia 1 en un desplome, cuando los inversores lo venden todo a la vez. Los resultados dependen de la ventana y de la frecuencia de los datos, de modo que una cifra a tres meses puede diferir mucho de una a cinco años.

Por último, una correlación baja no hace seguro a un activo por sí sola: puede seguir siendo muy volátil. La correlación habla de la relación, no del tamaño de los movimientos.

Preguntas frecuentes

¿Qué correlación es buena para diversificar?

Cuanto más baja, mejor para diversificar: las correlaciones por debajo de 0,3, o negativas, son las que más reducen el riesgo. Por encima de 0,8, los activos se mueven en gran medida juntos.

¿Qué significa una correlación negativa?

Que los dos activos tienden a moverse en direcciones opuestas. La correlación negativa perfecta (−1) es rara; las moderadamente negativas pueden amortiguar caídas, como ha hecho a veces la deuda pública frente a las acciones.

¿Por qué calcular la correlación con rendimientos y no con precios?

Porque dos precios que suben a la vez parecen correlacionados aunque sus movimientos diarios no tengan relación. Los rendimientos eliminan la tendencia y muestran si los activos se mueven de verdad juntos.

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