Qué es la diversificación y cómo reduce el riesgo de una cartera
Diversificar es repartir el dinero entre inversiones que no se mueven al unísono, de modo que la pérdida de una se amortigüe con las demás y baje el riesgo.
Qué consigue la diversificación
Diversificar consiste en repartir el dinero entre inversiones distintas para que ningún tropiezo aislado hunda toda la cartera; es la versión financiera de no poner todos los huevos en la misma cesta. Como los activos rara vez se mueven al unísono, las pérdidas de unos se compensan en parte con las ganancias o la estabilidad de otros. El resultado es un trayecto más suave con, aproximadamente, la misma rentabilidad esperada; por eso se dice que la diversificación es lo más parecido a una comida gratis en inversión.
La idea la formalizó Harry Markowitz en los años cincuenta con la teoría moderna de carteras: el riesgo de una cartera no es la media del riesgo de sus partes, sino que depende de cómo se mueven esas partes entre sí.
Cómo funciona: las matemáticas
Para dos activos con pesos w1 y w2, volatilidades σ1 y σ2 y correlación ρ, la volatilidad de la cartera es:
σp² = w1²σ1² + w2²σ2² + 2·w1·w2·ρ·σ1·σ2
La diversificación ocurre en el último término. Cuando la correlación ρ es inferior a 1, la volatilidad de la cartera queda por debajo de la media ponderada de ambas volatilidades; cuanto menor es ρ, mayor la reducción.
Un ejemplo con cifras
Toma dos activos con una volatilidad anual del 20 % cada uno, al 50/50. Si su correlación es 1, la cartera es igual de volátil: 20 %. Con una correlación de 0,2, la volatilidad baja a √(0,01 + 0,01 + 0,004) ≈ 15,5 %. Con 0 ronda el 14,1 %, y con −1 el riesgo desaparecería por completo. Mismos activos, misma rentabilidad esperada, trayecto muy distinto.
En la práctica significa combinar clases de activos (acciones, bonos, oro, liquidez), regiones, sectores y divisas, y repartir las compras en el tiempo. Para quien gasta en una moneda volátil, guardar parte del ahorro en otras divisas o en oro es en sí una forma de diversificar.
Limitaciones y errores frecuentes
La diversificación elimina el riesgo propio de cada empresa —el escándalo o la quiebra de una compañía—, pero no el riesgo de todo el mercado, como una recesión mundial; eso es lo que mide la beta. Además, las correlaciones no son fijas: en un pánico muchos activos caen a la vez, de modo que la protección se debilita justo cuando más se necesita.
Tener veinte tecnológicas o diez criptomonedas que suben y bajan juntas es concentración con pasos extra. Demasiados fondos solapados añaden costes y complejidad sin reducir el riesgo, lo que Peter Lynch llamó «diworsification». Revisa correlaciones y solapamientos, no solo el número de posiciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas acciones hacen falta para estar diversificado?
Los estudios sugieren que buena parte del riesgo específico desaparece con unas pocas decenas de acciones repartidas por sectores, pero no hay un número mágico. Un fondo indexado o un ETF de bajo coste ofrece una amplia diversificación con una sola compra.
¿La diversificación garantiza que no perderé dinero?
No. Reduce el daño cuando una inversión concreta sale mal, pero no protege de una caída general del mercado, y en las crisis muchos activos caen a la vez.
¿Es bueno el oro para diversificar?
El oro ha tenido a menudo una correlación baja con las acciones, así que una asignación moderada ha suavizado históricamente la rentabilidad de las carteras. Aun así, puede ser volátil por sí mismo y esa relación no está garantizada en todos los periodos.