Dollar-cost averaging (DCA): la inversión periódica, con un ejemplo
El DCA (dollar-cost averaging) es invertir una cantidad fija cada cierto tiempo, sea cual sea el precio: se compran más unidades cuando está barato.
Qué es el DCA
El dollar-cost averaging (DCA), o inversión periódica, es una regla sencilla: invertir la misma cantidad de dinero a intervalos fijos —cada semana o cada mes—, haga lo que haga el precio. Como la cantidad es fija, el número de unidades que compras cambia solo: más cuando el precio está bajo, menos cuando está alto.
Es como invierte ya mucha gente sin ponerle nombre, con aportaciones mensuales a un plan de pensiones o de ahorro. La técnica sirve para cualquier activo que pueda comprarse en pequeñas cantidades: fondos indexados, acciones, oro o criptomonedas.
Cómo funciona el coste medio
Tu coste medio por unidad es el total invertido dividido entre el total de unidades compradas:
Coste medio = total invertido ÷ total de unidades Unidades compradas cada vez = cantidad fija ÷ precio de ese día
Con aportaciones iguales, esa media es la media armónica de los precios pagados, que nunca supera su media aritmética simple. Ese es el núcleo matemático del DCA: inclina automáticamente tus compras hacia los periodos más baratos.
Un ejemplo con cifras
Inviertes 100 € al mes durante tres meses a precios de 10 €, 5 € y 10 €. Compras 10, 20 y 10 unidades: 40 unidades por 300 €, un coste medio de 7,50 € por unidad, aunque el precio medio fue de 8,33 €. Cuando el precio vuelve a 10 €, tus 40 unidades valen 400 €: un 33 % de ganancia aunque el precio terminó exactamente donde empezó. Puedes probar tus propios escenarios con la calculadora de DCA.
El mismo mecanismo juega en contra en una caída larga y sostenida: cada compra es más barata, pero toda la posición sigue bajando. El DCA rebaja el precio medio de entrada; no convierte una mala inversión en una buena.
DCA frente a una suma única, y los costes
Si ya tienes una suma grande, invertirla de golpe ha superado históricamente a repartirla en el tiempo más veces que al revés, sencillamente porque los mercados han subido más a menudo de lo que han bajado. Un estudio de Vanguard muy citado concluyó que la inversión de una vez salió ganando aproximadamente dos de cada tres veces en los periodos analizados. Las ventajas reales del DCA son de comportamiento: elimina la presión de acertar el momento y limita el arrepentimiento de invertirlo todo justo antes de una caída.
Ojo a las comisiones: un coste fijo en cada compra pequeña puede comerse una parte importante de cada aportación. Y el DCA solo funciona si se mantiene durante las caídas: dejar de aportar cuando bajan los precios desbarata su lógica.
Preguntas frecuentes
¿Es el DCA una buena estrategia?
Para la mayoría de quienes invierten desde ingresos periódicos, sí: crea disciplina, reparte el riesgo de momento y es fácil de automatizar. No garantiza beneficios ni protege de pérdidas en un mercado bajista.
¿Es mejor el DCA que invertir una suma de golpe?
En promedio, no. En mercados alcistas la inversión única ha dado más a menudo mayores rentabilidades porque el dinero está invertido más tiempo. El DCA sirve para reducir el riesgo de momento y el arrepentimiento, no para maximizar la rentabilidad esperada.
¿Con qué frecuencia conviene invertir?
Mensualmente es lo habitual porque coincide con el sueldo. La frecuencia exacta importa menos que la constancia y que mantener bajos los costes de cada operación.