Tipos de interés: tipo oficial, rentabilidad de los bonos y mercados
El tipo de interés es el precio del dinero: lo que paga al año quien pide prestado y gana quien ahorra. El tipo oficial se transmite a todos los mercados.
Qué es un tipo de interés
Un tipo de interés es el coste de pedir dinero prestado, o la recompensa por prestarlo, expresado como porcentaje anual. Todo préstamo, depósito y bono lleva uno, y todos están conectados: cuando cambia el tipo de la deuda pública segura, se ajustan las hipotecas, los créditos a empresas, la remuneración de los depósitos e incluso el valor de las acciones y de las divisas.
En el centro está el tipo oficial del banco central: el rango objetivo de los fondos federales que fija la Reserva Federal de EE. UU. o el tipo de la facilidad de depósito del Banco Central Europeo, que en la zona euro marca el rumbo del Euríbor y, con él, de muchas hipotecas. Los bancos centrales suben los tipos para enfriar la inflación y los bajan para apoyar el crecimiento.
Cómo mueven los tipos el precio de los activos
Casi toda valoración se reduce a descontar flujos futuros a un tipo de interés. Cuanto más alto es el tipo, menos vale hoy un pago futuro:
Valor actual = flujo futuro ÷ (1 + r)^t Tipo real ≈ (1 + tipo nominal) ÷ (1 + inflación) − 1
Cobrar 100 dentro de diez años vale hoy unos 74 con un tipo del 3 %, pero solo unos 56 al 6 %. Por eso las subidas de tipos golpean más a los activos de larga duración —bonos a largo plazo y empresas de crecimiento cuyos beneficios quedan lejos— y por eso los mercados reaccionan con tanta fuerza a los bancos centrales.
Bonos y rentabilidad, con un ejemplo
Un bono a 10 años paga un cupón del 5 % y cotiza a 100, así que rinde un 5 %. Si los tipos de mercado suben al 6 %, nadie pagará 100 por un cupón del 5 %: su precio cae hasta unos 92,6, el nivel en el que sus pagos rinden un 6 % al nuevo comprador. Si los tipos bajan al 4 %, su precio sube por encima de 100. Precio y rentabilidad siempre se mueven en sentidos opuestos, y cuanto más largo el bono, mayor el movimiento.
La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que puedes seguir en el sitio, es el tipo a largo plazo de referencia mundial: influye en las hipotecas, en el coste de financiación de las empresas y en la valoración de las acciones de todo el mundo.
Limitaciones y errores frecuentes
Un tipo nominal alto no es necesariamente un tipo real alto. Un depósito al 45 % con una inflación del 40 % deja una rentabilidad real de solo un 3,6 % aproximadamente antes de impuestos, y negativa si la inflación sube más. Compara siempre los tipos con la inflación esperada y con la evolución probable de la divisa.
El carry trade —endeudarse en una moneda con tipos bajos para invertir en otra con tipos altos— puede ser rentable durante largos periodos, pero un movimiento brusco del tipo de cambio puede borrar años de intereses en días. Además, las decisiones de tipos se descuentan en parte antes de producirse: el mercado reacciona a la sorpresa, no a la decisión.
Preguntas frecuentes
¿Por qué suben los tipos los bancos centrales?
Sobre todo para bajar la inflación. Unos tipos más altos encarecen el crédito y hacen más atractivo el ahorro, lo que enfría el gasto y la inversión y suele apoyar a la moneda.
¿Por qué bajan los bonos cuando suben los tipos?
Porque los bonos existentes pagan cupones fijos. Cuando los nuevos ofrecen tipos más altos, los antiguos deben abaratarse hasta que su rentabilidad iguale la del mercado; si no, nadie los compraría.
¿Qué diferencia hay entre tipo nominal y real?
El nominal es el porcentaje declarado. El real descuenta la inflación —aproximadamente (1 + nominal) ÷ (1 + inflación) − 1— y muestra la ganancia efectiva de poder adquisitivo.