Análisis fundamental

Rentabilidad por dividendo: cómo se calcula y la trampa del dividendo

La rentabilidad por dividendo es el dividendo anual por acción dividido entre su precio: el rendimiento en efectivo que cobras cada año sobre lo que pagas.

Qué mide

La rentabilidad por dividendo expresa los pagos en efectivo de una empresa como porcentaje del precio de su acción. Indica qué renta genera una acción al precio actual, algo útil para comparar empresas de dividendo entre sí o con el interés de depósitos y bonos.

Pero es solo una parte del rendimiento. La rentabilidad total de un inversor es el dividendo más (o menos) la variación del precio: un 6 % de dividendo consuela poco si la acción cae un 20 %.

Cómo se calcula

Se usan los dividendos por acción pagados (o anunciados) en un año:

Rentabilidad por dividendo = dividendo anual por acción ÷ precio × 100
Payout                    = dividendo por acción ÷ BPA × 100

La rentabilidad histórica usa los dividendos pagados en los últimos doce meses; la estimada, los pagos previstos o anunciados para el próximo año. Los proveedores de datos difieren, así que una acción puede mostrar rentabilidades algo distintas según la web. Nuestras fichas muestran la rentabilidad junto al importe del dividendo y el payout.

Un ejemplo con cifras, y la trampa del dividendo

Una acción cotiza a 50 € y paga 0,50 € por trimestre, es decir, 2,00 € al año. Su rentabilidad es 2 ÷ 50 = 4 %. Si la empresa gana 2,50 € por acción, su payout es 2 ÷ 2,5 = 80 %: reparte la mayor parte del beneficio y le queda poco margen para subir el dividendo o encajar un mal año.

Ahora supón que el precio cae a 40 € por una mala noticia y el dividendo sigue en 2 €. La rentabilidad sube al 5 %. Esa cifra más alta no mejora la acción: refleja que el mercado duda del pago. Si después el dividendo se recorta a la mitad, la rentabilidad vuelve al 2,5 % y el precio suele caer aún más. Es la clásica trampa del dividendo.

Fechas, impuestos y errores frecuentes

Para cobrar un dividendo hay que tener la acción antes de la fecha ex-dividendo. Ese día el precio suele descontar aproximadamente el importe del dividendo, así que comprar justo antes para «cazar» el pago no genera dinero gratis, menos aún después de impuestos.

Muchos inversores persiguen las rentabilidades más altas. Es mejor mirar el historial del dividendo, el payout, el flujo de caja libre y la deuda: una rentabilidad moderada que crece cada año puede batir a una alta que acaba recortándose. Reinvertir los dividendos es, además, uno de los motores más potentes del interés compuesto a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Qué rentabilidad por dividendo es buena?

Depende del mercado y del sector. Las empresas maduras y de crecimiento lento, como las eléctricas, suelen rentar más que las tecnológicas de rápido crecimiento, que reinvierten sus beneficios. Una rentabilidad muy por encima de la de sus competidores o de su propia historia merece un análisis antes de considerarla atractiva.

¿Una rentabilidad por dividendo alta es siempre buena?

No. Puede ser alta simplemente porque el precio se ha desplomado, a menudo porque los inversores esperan un recorte del dividendo. Revisa el payout, el flujo de caja y la deuda antes de fiarte de ella.

¿Cuándo hay que tener la acción para cobrar el dividendo?

Antes de la fecha ex-dividendo. Si compras ese día o después, el dividendo lo cobra el vendedor. El precio suele bajar aproximadamente el importe del dividendo cuando la acción cotiza ex-dividendo.

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